/GÖO!

Actualizado: jun 18

"Es peligroso el poder normalizar la gratuidad de la cultura"

Entrevistamos al gran /Goö!, que allá donde ha trabajad dentro del campo musical, ya sea como dj, productor o en una de las agencias más emblemáticas, como es Phonica Records, ha cultivado el buen hacer, la mesura y el amor. Cualidades muy valiosas, y más en un momento tan complejo, en el que la industria musical ha recibido un golpe tan duro.


¡Hola /Goö! ! ¿Dónde podemos encontrarte ahora? ¿Cómo empezaste tu día?


¡Buenas! En mi casa, delante del ordenador, escuchando un podcast de 30D. He empezado la mañana saliendo a correr, una de las rutinas del día.


¿Cuál fue tu primera incursión en el mundo de la música electrónica?


Como consumidor diría que inconscientemente desde muy pequeño con la sintonía de Informe Semanal.



Y la cabecera de La Corona Mágica que me molaban mogollón.



¿Cuándo decidiste tomarte profesionalmente este trabajo?


En 2008 ya hacía unas 12 sesiones al mes y trabajaba a media jornada en un colegio como profesor de inglés. Ahí ya comencé a tomarme la cosa más en serio. Anteriormente también me lo tomaba, desde hace muchos años que no bebo cuando pincho y me lo tomo como un trabajo. Pero quizá en ese 2008 me di cuenta de la importancia que tenía pinchar para mi jornada laboral y de ocio.


¿Cómo y cuándo decidiste embarcarte en Phonica Records? ¿Qué has aprendido desde entonces?


Hace 5 años comencé a trabajar para Primavera Labels, el sello del festival. En 2017 les comenté a ver si había posibilidad de hacer una especie de “prácticas” en algún sitio. Me apetecía conocer la industria en otro país, sobretodo en el mundo de la electrónica. Y bueno, el primer nombre que salió fue Phonica y ya se me hicieron los ojos chiribitas. Phonica Records era para mi la fábrica de Willy Wonka, recuerdo entrar en Phonica cuando vivía en Inglaterra (2005) y pegarme horas escuchando discos. Desde que fui en 2017, me he pegado todos los Agostos trabajando allí y haciendo temas de comunicación y booking para ellos, ahora desde Pamplona. He aprendido muchas cosas, la manera de funcionar de uno de los sellos de referencia en electrónica, la importancia de editar a artistas que no tienen miles de Ks, la manera de comunicar de una marca así, poder ver hacia dónde giran las tendencias de la música. Phonica me sigue aportando mucho, tanto artística como laboralmente.


¿Cómo valoras la industria musical? ¿Ves un porvenir claro en todo esto? ¿Tenemos que reinventarnos y enfocarnos en las plataformas online?


A día de hoy no hay ningún porvenir claro, los aforos y condiciones de estos varían cada día. Lo que hoy puede ser 400 mañana puede ser 800 o 100. Sobre todo en lo que a clubes se refiere. Eso significa que como DJ y agente todo està parado desde el 7 de Marzo, hasta nueva orden. Imagínate lo que económicamente ha supuesto esto. Durante el confinamiento, se han visto desde djs locales o grandes nombres ofreciendo cosas bien hechas, hasta gente pinchando y cocinando a la vez o gente que pinchaba y grababa el sonido desde el micrófono del móvil. Todo esto en plataformas gratuitas que siguen ofreciendo contenido sin que los artistas reciban algo a cambio. El mercado on line ofrece; la comodidad del producto en casa, la amplitud de un mercado inmenso y en muchos casos la accesibilidad a artistas y productos de calidad… pero al mismo tiempo te lleva precariedad, al trabajar gratis. Yo soy partidario de estar presente en redes sociales y sesiones on-line, pero creo que el contenido online no superará a lo que es una experiencia en directo, por el factor de sonido, visual y sobre todo por el social. El auge del online has sido porque durante mucho tiempo no hemos tenido alternativa y parece que por ahora no la vamos a tener, pero es peligroso el poder normalizar la gratuidad de la cultura.


¿Por qué crees que cuesta tanto desarrollar o proponer plataformas alternativas dentro de la música electrónica, que vayan más allá de Soundcloud, Bandcamp, etc.?


Puede que por lo que competir con esos gigantes conlleva, servidores potentes, campañas de publicidad para ofertarse, acuerdos con artistas…no es fácil. Por ahora sólo Spotify ha entrado en la pelea para ofrecer perfiles de artista y poder postear sesiones, pero claro, estamos hablando de un “plataformón” como Spotify. Y mixcloud sigue ahí… sigue sin caer.


¿Piensas que el futuro de este mercado debería atender más a las comunidades y “pequeñas escenas” que los Ks de los artistas, sellos, etc? ¿Hacia dónde vamos a parar con este modelo?


Si por mi fuera, me encantaría que el mercado prestara más atención a las pequeñas escenas, creo que hay cosas suuuuper interesantes. No sólo en Londres, que por Phonica me toca verlo más de cerca, o en Berlin… si no en ciudades de todo tipo. Ahora mismo hay cosas muy chulas por Europa del Este, Chile, Bolivia y gente de las provincias haciéndolo muy guay. Pero me temo que las Ks y los followers en redes, seguirán centrando el mercado. Siento no ser muy optimista pero creo que la mayoría de promotores se volverán a centrar en estos grandes nombres, tiene su parte de lógica, más repercusión mediática, genera más venta de entradas… así a priori. Aun así, encuentras gente que se preocupa por hacer programaciones con nombres pequeños y locales en salas grandes. He visto a S.O.N.S, una noche de Discos Paradiso o Canela en Surco en Nitsa o gente como StereorocksDabadaba que también alternan noches de internacionales con locales. Creo que no todo está perdido, también como dj tengo que saber dónde estoy en una escena de nombres con muchas Ks de seguidores y seguir haciendo en lo que creo.



¿Cómo explicarías tu trabajo en el sello a alguien que no entiende todo este mundo?


Wow! Qué buena pregunta. Soy un frutero al que le flipa la fruta que vende y sabe que cuando el comprador llegue a casa con su kilo de manzanas va a decir: “Pues si que estaban buenas! La semana que viene manzanas asadas!”. Mi trabajo consiste en transmitir lo que mis artistas hacen al mayor número de gente posible, de la manera más fiel posible a como los artistas desean que se transmita su trabajo y a la vez buscarles sesiones en diferentes clubes y festivales. Además de asesorarles en todo lo que pueda y ellos quieran. Tengo la suerte de que me flipa el trabajo de la gente que llevo; Dj Coco, Angel Molina, Dj Fra, Eduardo de la Calle, Chelis, Sierrra, Alejandro Paz… Lo cual facilita y visualiza lo sincera que es mi pasión por los artistas que defiendo. Por lo que no tengo que andar inventándome milongas para hacer ver a un club o festival lo interesante de mis artistas. También hay que saber que en algunos sitios, tus artistas no encajan en el cartel, quizá porque el programador no lo valora como interesante y obviamente, el programador es el que mejor conoce su propio club-festival.



Dentro y fuera del círculo de música electrónica, ¿quién es una inspiración para ti?


Hay mucha gente que me ha marcado, dentro como artista; Andrew Weatherall sería uno de los nombres que más me ha marcado, su manera de producir y fusionar estilos que me encantan (post punk, dub reggae, techno…). No sólo eso, su programa en NTS, su manera de dirigir su carrera, sus manera de pinchar, su fidelidad a un estilo. Luego cercana como Dj Coco, somos amigos desde hace tiempo y quizá por la amistad que nos une y el conocimiento mutuo, me ha ayudado mucho a tomar ciertos rumbos. Su manera de trabajar, su humildad, su radar a la hora de captar temas o el no tener miedo a encasillarse, me han servido de referencia. Fuera del mundo de la electrónica está Edu Ugarte (Black Izar). También nos conocemos desde hace años, Edu viene del hardcore, fue batería de Half foot outside, ahora de Monte del Oso y trabaja como agente de artistas. Él me empujó a entrar en este mundo de sellos, artistas y demás. Y la verdad es que siempre que puede me echa un cable o me suelta una idea. También su manera de ver la industria, el cómo tratar a sus artistas, el “pico y pala” a la hora de sacar un proyecto adelante. Y luego también gente como el mismo Luis de Black Izar, Angel Molina, Fra,… con los cuales echar un café o una llamada de teléfono puede convertirse en una lección magistral. He tenido muchas suerte de tener gente así a mi alrededor.

Tienes un sonido realmente ecléctico, ¿qué te ha influenciado a ser tan musicalmente variado en tu enfoque?


Creo que básicamente mi interés por todo tipo de música. Nunca he sido una persona especialmente identificada con un solo tipo de música, nunca podría definirme como otra gente entre “rockers”, “mods” o “punks”. Quizá suene a tópico esto de “me gusta de todo”, pero es así. Mi hermano mayor compraba religiosamente Rockdelux y desde pequeño eso es lo que tenía para leer, así que lo mismo una vez era un artículo de Orbital, otro de la escena post-rock u otro de Pavement. Poco a poco te vas formando un criterio de lo qué te gusta o no, pero nunca he sentido la necesidad de convertirme en especialista de ningún género. Obviamente ahora estoy supercentrado en electrónica, por mi trabajo como agente de artistas y dj, pero sigo rebuscando en otros género que viene muy bien a la hora de coger ideas para producir nuevos temas. Las sesiones que me llevaron a descubrir esto de pinchar fueron las de gente como dj/rupture, Andrew Weatherall, John Peel o las Dirtchamber Sessions de Liam Howlett. Por una parte es una mierda, porque nunca seré la típica persona especializada en un género, pero está guay porque esto me ha llevado a abrir para gente tan dispar como Daniel Avery, Asian Dub Foundation, Axel Boman, Calle 13 o Half foot outside.

¿Qué nos puedes contar de June? ¿En qué te inspiraste para crearlo? ¿Cuáles han sido sus aspectos más destacados de este proyecto?


June es la consecuencia de llevar 17 años pinchando y mezclando tracks diferentes. De esas mezclas, salen ideas: una guitarra que loopeaba con un bombo, una línea de bajo con un tipo de vocales… mezclas que funcionaban y que poco a poco fui apuntando en papel añadiendo referencias de percusiones, sonidos y texturas que me gustaban. Tras esto, me metí a hacer bocetos en mi ordenador y finalmente fui a Montreal Studios a grabarlos con Hans Krüger. Ha sido un proceso muy lento, al trabajar en mil sitios, el proceso creativo queda relegado a un tercer plano y se relentiza. Los apectos más destacados diría que son el enfrentarte a hacer tus propios temas e intentar que estos temas plasmen tus ideas iniciales, variedad enfocada en la pista de baile.


Desde que empezaste a producir hasta ahora, ¿piensas que ha cambiado mucho tu sonido?


Si, claramente. Los primeros remixes eran algo mucho más “luminosos”, melodías mucho más pop, presencia de instrumentos clásicos… también es verdad que partía de artistas de pop para remezclarlos a mi estilo. Y creo que la mezcla es bastante fiel a lo qué podría ser un encuentro entre las bandas y yo.



Poco a poco la cosa se va “oscurenciendo”, tanto en texturas y agresividad. Más distorsiones, tensión, líneas más estáticas y menos instrumentos “orgánicos”. Eso si, de las vocales no me libro, me apetecía ponerme a prueba y cantar mis propios temas. Creo que si escuchas Laguna remixes y June, se aprecia un salto.


¿Qué significa este último disco para ti?


Un paso adelante, tanto en producir mis temas, cantarlos, hacer las letras o el tema de definir un tipo de sonido. Tenía algún otro tema que he descartado por no seguir ese patrón de sonido. Me apetecía construir algo coherente. Además lo he presentado en directo un par de veces; en Stereorocks Bilbao y en Pamplona, y eso también significa evolucionar hacia cosas que antes no había hecho. Por lo que este último trabajo ha significado aprendizaje y evolución.


¿Cómo reaccionaste al saber que Lauer aceptara hacer el remix de tu trabajo?


Me hizo mucha ilusión. Coincidimos una vez en una sesión en Stereorocks y la verdad es que conectamos guay, tanto musical como personalmente. Y tras un par de intercambios de mails, le pasé los temas, me comentó que le gustaban, le dije de remezclar uno… y mira, sonó la flauta! La verdad es que me gusta un montón la música que hace. Me parece uno de los productores más prolíficos del momento. Entre 2019 y lo que llevamos de 2020 ha sacado un montón de tracks y remixes, y cada uno con su personalidad. Hay que valer para hacer eso. Aupa Lauer jode!


¿Cómo fue tu relación de trabajo con Karlos Osinaga-Txap? ¿Qué te enseñó en el proceso creativo?


Karlos y yo somos amigos desde hace unos años, Lisabö siempre me ha bolado la cabeza y me parece que tiene una manera de crear temas en directo que tiene sus semejanzas con la electrónica. El juego de tensiones, las repeticiones… Cuando comencé a diseñar los temas le pedí que experimentara con la guitarra y que me mandara lo que le apeteciera. Fui mandándole bocetos y mezclas para ver si le gustaban y daba su OK. Me apetecía que Karlos se sintiera cómodo con el tema ya que una parte muy importante del tema es su aportación y todo fluyó. Sobre la enseñanza de esta colaboración diría que Una es fácil ver la presencia de una guitarra en un tema, pero con estas texturas ves la importancia de un drone, de un acople o de la manera de tocar un acorde, para que las piezas encajen en la dinámica del resto de elementos.


El trabajo de ilustración de la cover es muy singular, ¿por qué quisiste que la representara June Crespo?


Le doy mucha importancia a lo visual, me parece que es una carta de presentación de tu trabajo, a parte de que me gusta “el porqué” de las portadas de los discos y siempre he querido contar con amigas/o artistas para esto. El primer EP lo hizo Ramon M. Zabalegi que hizo un oleo para Laguna Remixes, la portada digital de mi remix para Partido era una foto de Irantzu Sanzo y para este trabajo una experimentación de scaneado de minerales de June Crespo. ¿Porqué June? Porque me encanta lo que hace y su capacidad de adaptarse a diferentes registros de expresión artística manteniendo su nivel de calidad; escultura, video, pintura, collage…. Nos hemos sentado varias veces para plantear la portada y quería que ella escuchando los temas me propusiera sus ideas y finalmente fue está por su carácter de oscuridad y capas. Luego JuanAngel de Malmö realizó el trabajo de maquetación que me parece impecable.


¿Te gustaría compartir un set? ¿Puedes contarnos más al respecto? ¿Cuándo y cómo se grabó?


Voy a compartir mi último set que es un NITSA MIX para el club de Barcelona. Nitsa siempre ha sido uno de mis iconos como clubber y como dj. Así que intenté reflejar lo que Nitsa ha significado para mi, haciendo una sesión con temas viejos y sin editar. Partiendo de guitarras y acabando en techno, porque en mi opinión Nitsa es solidez, variedad y criterio.



¿Qué crees que hace una buena mezcla?


En una sesión, una buena mezcla es la que aporta algo al tema original, de una manera sutil o la mezcla que produce una llamada de atención a la pista para que provocar una reacción. Puede ser algo que discretamente vaya aportando capas a la pista original hasta que se sobrepone. O por el contrario puede ser un elemento rítmico, vocal,… que haga de alarma. Obviamente bien ensamblado… Soy bastante maniático con estas cosas. Admiro a los djs que pinchan al corte o los que no mezclan pero consiguen transmitir esa sensación de viaje en sus sesiones… Por el contrario yo necesito mezclar, da igual que pinche techno, ragga, hip hop o soul… lo necesito.


¿Cuál es tu criterio musical en la cabina?


En cuanto a selección, siempre amplitud de miras concentradas en baile. Soy residente de Nicolette (Pamplona) donde las sesiones pueden ser de unas 4h, así que suelo hacer diferentes bloques dentro de una sesión, una especie de montaña rusa. Cuando me toca una sesión más corta en clubes fuera de mi residencia, hago algo parecido pero más comprimido. Vengo de muchas influencias a lo largo de mi vida, así que se me hace difícil cerrarme a un sólo género. A no ser de que sea una sesión muy concreta, un warm up, un semidirecto… que entonces voy con todo bien marcado.


¿Es difícil sorprender a la gente en la pista de baile en estos días?


He pasado por diferentes etapas, los inicios que pinchaba más minimal techno, más tarde abierto a cosas más house, electroclash… Luego tirando a guitarras, indie… Y te diré que el público de la electrónica es mucho más abierto y atento a cosas nuevas. Por lo que con los temas te sientes más libre de probar a sorprender. Fácil… no diría fácil, pero si más abierto a que una sesión tome caminos “no pautados”.


¿Con qué música estás obsesionado actualmente?


Durante el confinamiento he estado escuchando mucho ambient o cosas más experimentales. Antes ya lo escuchaba pero en momentos concretos y para coger ideas para un par de temas del JUNE ep. Pero esta vez he estado días y días con este rollo, escuchando lanzamientos recientes de este género; Tengger, Lyra Pramuk, LF58 entre otros


Háblanos de tu sello Farmway, ¿cómo nació? ¿Cuál es su filosofía? ¿A qué es debido su nombre?


Farmway salió como un proyecto multidisciplinar. De hecho el lema es “diferentes cultivos en una granja”. Por un lado la vertiente de promotora para intentar plantear conciertos y sesiones diferentes en mi ciudad (Pamplona); Matias Aguayo, Tachenko, Lisabö, Justin Robertson, Clem Snide… Por otro lado la de edición de discos, que básicamente está centrada en artistas del sello como Monte del Oso, Muy Fellini y los míos. Y finalmente la de agencia de artistas, que tras muchos años es la que más protagonismo ha cogido. La edición de discos y la organización de conciertos conlleva una serie de cosas de las que yo solo no puedo hacerme cargo por lo que tengo que centrarme en lo que más frutos da con los recursos que yo tengo.


¿Cuál es vuestro criterio de selección de artistas?


El principal es muy simple; que me gusten. Representar a gente que te llega y que conoces su trabajo, transmite sinceridad y no se hace costoso. He tenido suerte y puedo decir que Farmway tiene un roster del cual estoy superorgulloso. Si me lo dicen cuando empecé (en 2011) no me lo creería.


¿Qué sonido buscáis y hacia qué plataformas y formas de distribución lo estáis enfocando? ¿Os ha afectado mucho en vuestro trabajo en el sello este acontecimiento?


La verdad es que no puedo hablar de UN SONIDO. Al final respeto mucho la decisión del artista y cada uno tiene sus preferencias. Yo puedo opinar y asesorar pero la palabra final la tiene el artista. No sólo por un tema estratégico, estético o un mercado al que está más amoldado. También son las posibilidades económicas. Por ejemplo: Borrokan editan todo en CD, Angel Molina editó su último mix en casette en 30D, Eduardo y Alejandro Paz combinan vinilo con ediciones digitales y Sierrra y yo lo hacemos al 100% en vinilo. Cada uno toma sus decisiones en cuanto a formatos y mercados. Nos ha afectado un motón esta crisis, el mismo fin de semana que entrábamos en confinamiento, Alejandro Paz comenzaba una gira Europea y yo empezaba las presentaciones en directo del EP. En Abril tenía a Angel en Berghain, Eduardo tenía un montón de fechas por todo el mundo… Y todo se nos ha ido al garete. Además de un tema económico muy duro, hay que añadirle el anímico.


Abarcas muchísimos campos, ¿piensas que hoy en día es necesario abrirse a tantos trabajos para “sobrevivir” en esta industria?


No es una cuestión de supervivencia, cuando comencé no me dedicaba al 100% a la música, no hacía esto por una cuestión económica. Siempre me he tomado la música como una especie de militancia. Más que una manera de abarcar más ingresos, eran las ganas de ofrecer “un todo” al desarrollo de un artista. En mi opinión, no es una simple cuestión de sacar temas o discos, hay que comunicar lo que haces. Ahora mismo estoy dedicado al 100% a la música y si que estoy pensando en replantear el modelo de Farmway.


¿Crees que después del evento Covid-19, la industria de la música cambiará?


Claramente, a corto plazo el clubbing está siendo castigadísimo, como he comentado anteriormente. No sólo por un tema de exigencias sanitarias, si no por un tema también social. Tendremos que combatir el miedo a las grandes aglomeraciones y sobre todo en sitios cerrados. Y a largo plazo, no me atrevo a predecir nada.

¿Qué lección debemos aprender de esta parálisis?


Que siempre hay que estar preparado/a para entrar en la trinchera a pelear.


¿Qué tracks nos recomendarías para animar la desescalada?


Aquí van tres temas para que darle un poco de luz a esto:


TENGGER – Eurasia


(acaba de salir este LP y este es uno de los temas que funcionan tanto en casa como para empezar una sesión)



OMAR SANTIS – Nira


(es un tema que sale en Phonica a final de mes, el EP es muy variado y mola mucho)


VRIL – Scalar ( tema que abre su último LP, nada nuevo pero tengo ganas de ver cómo funciona en un club. A mi me ha gustado)



¿Qué planes futuros tienes?


Ahora mismo empezar a recopilar ideas para nuevos tracks y darle al Ableton. En breve espero poder volver a las cabinas, que lo echo mucho de menos. A parte de eso, reforzar el sello y darle una vuelta a todo. Estoy en un momento de cambio y con puertas abiertas algunas iniciativas en cuanto a música… a pesar del parón, no me puedo quejar.

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