Crónica: Estrecho presenta Reykjavik606

Text: Stunt Keaton


Desde hace muchas semanas, quizá ya podríamos decir meses e incluso algún año, las características a la hora de llamar a situaciones metereólogicas de forma diferente o técnica nos hace abrir nuestros oidos para poder hacernos a la idea de estas nuevas acepciones. Ciclogénesis explosiva, Dana o similares podrían ya unirse a una nomenclatura que los entendidos, ya pasados los 40, quizás con el señor Montes de Oca jamás habrían pensado que semejantes palabras pudieran existir. Bien, llegados a este punto, y bajo el influjo de un calor abrasador, tendríamos que decir, al menos aquí en Madrid, después de lo ocurrido ayer en la Sala Independence que otro calificativo a la hora de calificar un cambio y revolución en el tiempo podría ser Reykjavik606.


Lo ocurrido en el final del asfixiante día 10 de Junio no puede tener otro calificativo que revolucionario. Quizá esta acepción o calificativo sea demasiado pero no. A lo mejor es ir más allá decir que cuatro mentes pueden llegar a remover tanto con tan poco pero no. Por ponernos serios, cuatro elementos de la naturaleza, Alvaro, Borja, Carlos y Xabier crean un quinto, Reykjavik606 y lo demás es historia.




Toda esta crónica viene dada, y siempre hay que tenerla en cuenta, desde un punto de vista posterior al concierto en si, entonces todo lector tiene que verse en la situación de alguien que haya podido asistir a 3 requisitos fundamentales: primero; un concierto en directo en estos tiempos, segundo; un concierto en directo en estos tiempos de cuatro amigos que se entienden y tercero y más importante; un concierto en directo en estos tiempos de cuatro amigos que se entienden, que disfrutan haciendo lo que hacen, saben hacerlo y vaya si saben hacerlo.


Desde el comienzo del evento, mención especial al warm-up de Takumi Tomita que nos ha deleitado con una selección excepcional de soul, funk, jazz, hip hop y demás joyas, se podía notar una sensación maravillosa. Después de ponernos a tono con la genial selección de Takumi, comienza el derroche de energía y saber hacer por parte de los cuatro protagonistas principales. La primera sensación es que si ya Reykjavik606 con Alvaro y Borja eran realmente buenos, con la inclusión de Carlos a la batería y de Xabier al bajo, todo muta a nivel superior. Como espectador y amante del jazz y de la música electrónica es alucinante ver como se puden llegar a compenetrar de una forma tan natural y orgánica cuatro elementos y a la vez, sonar tan compactos y homogéneos. A su vez, y durante todas las canciones que han ido sacando, algunas versiones, nuevas canciones y refritos sacados de la manga, se ha podido ver lo que es un conjunto sólido. Una misma máquina engrasada y que ha pasado por una tremenda puesta a punto. Como espectador es maravilloso poder escuchar música tan dispar como en primera estancia pueden ser estilos como el jazz y la electrónica fusionarse de una manera tan lógica y natural.



Habiendo visto el concierto y aún saboreando los posos, la sensación que Reykjavik606 ha dejado a los asistentes es que hay mucho porvenir. Muchísimo. Estas cuatro bestias nos dejan ver que es posible fusionar y mezclar elementos dispares para que la gente no tenga miedo a escuchar y sobre todo, para que todo el mundo sea capaz de abrir su mente a lo que asoma por el horizonte.