Wooden Vibs

"No tenemos un proceso creativo al uso, el cliente es quien decide cómo será el acabado final de su caja"

Cada vez son más los músicos que optan por hacer un trabajo único y singular, basado en producciones propias, con el fin también de compartirlas en directo. El feedback, el poder dar cuerpo y alma a la música en otro contexto que no sea un estudio, y crecer desde ahí, es el camino que han tomado muchos de estos músicos. Esta decisión la conocen muy bien los chicos que están detrás del proyecto Wooden Vibs, Rafa y Emilio, que pensaron antes que nadie en facilitar a los músicos el transporte de esos "cacharros", tan fascinantes, que muchos se olvidan de la importancia de facilitar su portabilidad. Por eso, tenemos el placer de presentarlos en esta entrevista para ver su trabajo, sus intereses, y sobre todo, el por qué de su diseño.


Muy buenas chicos, ¿cómo estáis?


Muy bien, encerrados en casa y guardando distancias, como debería estar todo el mundo.


¿Cómo estáis llevando el confinamiento con vuestro trabajo?


La verdad es que hacemos hasta donde podemos... Rafa está trabajando desde casa porque su trabajo se lo permite, mientras que yo por mi parte cuando la situación lo ha permitido, ha ido al taller a trabajar.


¿Cuándo y cómo os conocisteis?


Pues nos conocemos de toda la vida, nuestros abuelos ya eran amigos, después fuimos al mismo colegio y a la misma falla, por lo que por unas cosas u otras, nos hemos tenido que ver las caras durante mucho tiempo.


¿Cómo surgió este proyecto? ¿Dónde visteis la necesidad de crear este tipo de producto?


Pues yo [Rafa] me metí en el mundo de los sintetizadores modulares hace tres años. Con el tiempo, tuve la necesidad de tener una caja más grande, pero los precios del mercado eran totalmente desproporcionados, por lo que hablé con Emilio para la parte de la madera, ya que yo ni tengo herramientas ni la gracia necesaria para hacerlo por mi parte. Emilio me hizo una caja con sobrantes de madera de muebles que quedó preciosa, y le propuse que hiciésemos para vender.



¿Qué aporta cada uno al proyecto?


Como comentamos, Emilio es quien se encarga de la parte artesanal, es quién trabaja de verdad, yo simplemente me encargo de las gestiones y de tratar con los clientes.


¿Qué habéis aprendido el uno del otro desde el primero momento en el que empezasteis?


Bueno, ya que nos conocemos de toda la vida, aprender hemos aprendido poco, como Rafa vive en Barcelona y yo estoy en Sueca, pues lo que si que intentamos es quedar para almorzar siempre que se puede, que al final, no hay que olvidar que todo esto nació con un almuerzo.


¿Cómo está siendo vuestra relación con los clientes?


Con los clientes sólo trata Rafa, y la verdad es que en el mundo del modular según parece no hay problemática. Es decir, nunca hemos tenido problemas con nadie: cuando alguien quiere una caja con algunas especificaciones en concreto, pide presupuesto y si le interesa, nosotros simplemente la hacemos y la enviamos.


¿Qué tipo de cliente se está interesando en vuestro producto?


Siempre son usuarios finales, que nos contactan a través de las redes sociales cuando ven fotos de nuestras cajas. También el boca a boca hace mucho, ya que en esto del eurorack lo de «conozco a un tipo que...» es algo bastante habitual, sobretodo cuando alguien quiere iniciarse, que en lo primero que tiene que desembolsar un dinero es en el recipiente, que ni siquiera suena.


¿Habéis incorporado o añadido alguna variación a la forma de plantear los diseños desde que empezasteis?


Si, como hemos comentado, empezamos fabricando las cajas al completo, con la alimentación y todo, pero eso realmente sólo nos daba quebraderos de cabeza, ya que cada cliente es un mundo, y no podemos tener un stock muy grande de fuentes o buses para las cajas, por lo que pasamos a vender sólo la caja con los railes y proporcionamos asistencia a los clientes para que ellos mismos se encarguen de la fuente, que es una parte muy sencilla. Si el cliente quiere usar una fuente externa, pues ahi acaba la cosa, ya que hay módulos para alimentar el sistema completo, y si quiere una alimentación interna, pues cuando nos hace el pedido lo indica, y le incluimos el enchufe en la caja, para que no tenga que hacer nada más que no sea conectar y listo.



¿Qué nos podéis contar del material con el que trabajáis?

El material al final son recortes de trabajos que he ido realizando y que pueden dar para una caja. Dependiendo del material que tengamos en ese momento, al cliente se le dan todas las opciones disponibles y éste elige con qué material va a querer la caja. Ha habido veces que han querido sólo uno y otras han querido materiales mixtos, como un color para los bordes y otro para la trasera, por ejemplo. Después están los railes, que son un estándar para esta función.


¿Por qué decidís fomentar lo local en todos los aspectos del producto? Y más los tiempos que co-

rren, ¿es cada vez más necesario?


La verdad es que últimamente en el mundo de los sintetizadores modulares están naciendo muchos fabricantes nuevos, que hacen cosas muy diferentes cada uno y eso es importante. El problema viene cuando una gran empresa, ve negocio aquí y entra copiando y reventando los precios. Los fabricantes de módulos son pequeñísimas empresas con muy poca gente, que tienen que verse innovando cada día para que no se los coma el propio mercado y ser una opción visible entre todas las que hay. Las misma empresa se mete en el mundo del eurorack rompiendo precios, también se pone con las cajas. Ahi entra en la ética de la gente, o las posibilidades. Nosotros decidimos hacer cajas muy asequibles y de muy buena calidad a un precio que ya estaba genial en el mercado, también para que el trabajo de Emilio al final tuviese menos excedente y que la gente no tuviera que dejarse un riñón sólo por querer probar en el mundo del eurorack.



¿Cómo es vuestro proceso creativo?


No tenemos un proceso creativo al uso, el cliente es quien decide cómo será el acabado final de su caja. Aun así, muchas veces, intentamos innovar o hacer cajas que nosotros mismos pensamos que estarían muy chulas, o usar métodos que no se suelen en otros fabricantes, como quemar la madera, o pintar algún tipo de decoración.


¿Hacia dónde queréis orientar las nuevas piezas?

La idea es trabajar en un estándar, para no complicar a la gente ni a nosotros mismos. Queremos trabajar en cajas de 104HP, que es un tamaño muy utilizado en el mundo del eurorack, y venderlas a 100€ por fila sin alimentación, y a partir de ahi, asesorar a cliente para realizar la parte de la alimentación eléctrica en caso de ser necesario. Por lo que si un cliente quiere una caja de 4 filas, en 400€ estaría, precio que en el mundillo es muy económico.



¿Podéis contarnos proyectos presentes y futuros?


La verdad es que con el tiempo vamos ideando cosas nuevas sobre la marcha, por lo que somos bastante impredecibles incluso para nosotros mismos. Casi que cuando uno de los dos tiene una idea, más que sorprender al otro, primero se sorprende a sí mismo. Nos gusta ir sobre la marcha, según vayan los pedidos, para que todas las personas que quieran, puedan iniciarse en el campo de la síntesis modular a un precio muy razonable, evitando que la simple estructura sea la barrera que haga que mucha gente directamente no quiera o no pueda dar ese paso inicial.


Wooden Vibs

Facebook | Instagram

© 2023 by ENERGY FLASH. Proudly created with Wix.com

  • unnamed (2)
  • unnamed (4)
  • unnamed (3)
  • Bandcamp-button-bc-circle-black (
  • unnamed (1)
  • unnamed (5)
  • unnamed